+FERNANDO LÓPEZ Y GÓMEZ DE LA BALUGERA, S.J.
(30-10-1923 a 21-6-2007)
Fernando López o simplemente Dito, nació en
Gastéiz (Alava, Vitoria), el 30 de octubre de 1923.
Terminado el bachillerato, ingresó en el Noviciado
de Salamanca el 14 de septiembre de 1940. Apenas iniciado
su segundo año, fue enviado a Cuba para ser uno de
fundadores, por así decirlo, del Noviciado de Cienfuegos.
Allí mismo, y luego en el recién inaugurado
Noviciado-Juniorado de El Calvario (La Habana), haría
el Juniorado (1942-1945). Regresó a España para
estudiar Filosofía en el Colegio Máximo de Comillas
(Santander), y al terminar en 1948 vino al Seminario Santo
Tomás a cubrir su etapa de Magisterio, mientras estudiaba
en la Universidad de Santo Domingo y obtenía el Doctorado
en Filosofía y Letras en 1950.
Al terminar esa etapa, regresó a España, y
de nuevo a la Universidad Pontificia de Comillas (Santander)
a estudiar Teología (1951-1955), recibiendo allí
el sacerdocio el 15 de julio de 1954. La tercera probación
la hizo en Dublín (Irlanda), y al terminarla en 1956
fue enviado al Seminario San Ildefonso (Aibonito, Puerto Rico),
del que fue secretario, ecónomo y profesor de oratoria
e inglés. Allí también hizo sus últimos
votos el 3 de febrero de 1958, y trabajó cuatro años,
hasta que en 1960 fue destinado de nuevo, en una época
difícil, al Seminario Pontificio Santo Tomás,
esta vez como profesor de Teodicea a los seminaristas mayores,
y lenguas y religión a los menores.
En 1964 fue enviado a Santiago a trabajar con el grupo de
jesuitas que requería entonces la recién creada
Universidad Católica Madre y Maestra. Como profesor
de la Facultad de Educación estuvo allí cuatro
años (1964-1968), a los que seguirían dos más
(1968-1970) como vicario cooperador en las parroquias de la
frontera y profesor del Colegio Agrícola San Ignacio
de Loyola (Dajabón). Sus visitas casi obligadas cada
verano durante casi diez años en las parroquias de
Cutupú, Santo Cerro y la misma frontera, mantuvieron
su contacto con la República Dominicana.
Sin embargo, a partir de 1970 y hasta hace apenas tres años,
residió y trabajó en Miami (Florida), primero
como profesor y bibliotecario del Colegio de Belén
(1970-1971), y enseguida de capellán del Hospital Jackson
Memorial (1971-1987), y posteriormente del Hospital Cedars
of Lebanon, de la misma ciudad (1987-1990), sirviendo además
como asistente o vicario Cooperador en la Parroquia del Gesu
(1971-1989).
Aunque él también entraba en esa categoría,
prácticamente desde finales de la década de
los años sesenta, su apostolado cerca de los enfermos
se amplió con una serie de libros de poesía
en castellano, comenzando con Lira Bíblica del Enfermo
(1982), y Mami, ¡Cuánto te quiero! (1983), hasta
cubrir once obras menores del mismo género entre 1997
y 2002, ampliándolas luego con algo un poco más
original: Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio. Versión
Poética (2002). Con el producto de la venta de esos
trabajos, --una afición que quizás inició
en sus años de Juniorado--, ayudaba a su modo al fondo
general de la Provincia y ante todo a la formación
de los escolares.
Que Dios le dé la paz que él hubiera querido
tanto disfrutar mucho antes.