P. JULIO PEDRO DE JESÚS ROQUE DE ESCOBAR Y SOLDEVILLA
(1925-2005)
Hace ya once años, el P. Julio Roque de Escobar, estando
entonces en la Residencia Valle Llano, escribió una
"disposición sobre mi vida", en la que incluía
lo que quería no se hiciese en la misa de exequias:
"Que se pronuncie mi nombre sólo para rogar por
mí al Padre, rico en misericordia. Que la homilía
sea, por lo tanto, tal como la quiere la Iglesia en esa ocasión.
Que se omita, por lo tanto, la lectura de mi curriculum vitae:
que lo publique Diálogo, si para entonces existe".
Desobedeciendo quizás lo que pensó y escribió
en 1994, aquí están sus líneas principales
para encabezar la oración al Padre rico en misericordia.
El P. Roque de Escobar nació en La Habana (Cuba) el
15 de octubre de 1925, y era el hijo único de Ricardo
Roque de Escobar, un empleado público que falleció
en 1967, y Julia Soldevilla, fallecida en Moca en 1989.
Estudió los primeros grados en el Colegio del Apostolado
de Cienfuegos, y la primaria la iniciaría en el Colegio
Monserrat de aquella misma ciudad, y la terminaría
en el Colegio de la Salle de Guantánamo. El bachillerato,
de igual manera se dividiría entre un colegio de Manzanillo,
el Colegio La Luz de La Habana, el colegio de los Maristas
de Matanzas y al fin el Colegio de Belén de Marianao
(La Habana), donde lo terminó en 1944. Fue aquella
la primera promoción del Curso Pre-Universitario del
que formaban parte también los PP. Francisco Pérez
Lerena y Juan Manuel Dorta Duque. Después de eso, estudió
tres años de Ingeniería Mecánica en la
Universidad de Detroit (Michigan, USA), hasta que por fin
decidió otra carrera e ingresó en el noviciado
de El Calvario (Habana) el 27 de septiembre de 1946.
Estudió Filosofía en la Universidad de Comillas
(Santander, España), y allí obtuvo la licenciatura
"cum laude". Hizo su etapa de magisterio en el seminario
menor San Ildefonso (Aibonito, Puerto Rico), y en 1955 comenzó
los estudios de Teología en Montreal (Canadá).
Para su ordenación sacerdotal se reunió en Cuba
con los PP. Orlando Saá y Edelman Nogueiras. Los tres
fueron ordenados el 11 de junio de 1958 por Mons. Alberto
Martín Villaverde, obispo de Matanzas, en la que había
sido su primera casa de estudios. Dos días antes, en
aquella misma capilla de El Calvario, de manos del nuncio
Luis Centoz habían recibido el Subdiaconado y el Diaconado,
como se hacía entonces. Terminada la Licenciatura en
Teología "magna cum laude" (20 junio 1959),
hizo su tercera probación en Drongen (Bélgica),
y sus últimos votos los emitió en esta casa
de Haina, entonces Noviciado de las Antillas, el 2 de febrero
de 1965.
En aquel momento era ya profesor del Seminario Pontifico
Santo Tomás (1964-1973), después de haber sido
por dos años (1962-1964) subdirector de la Casa de
Ejercicios de Aibonito (Puerto Rico). Su estrancia dn el Seminario
sólo se interrumpió diceciséis meses,
a partir de julio de 1969, que pasó en San Miguel (Buenos
Aires, Argentina), pensando estudiar Liturgia, pero conformándose
con leer las homilías de San León. Coincidió
todo esto con la llegada aquella ciudad de su madre, recién
salida de Cuba con un sobrino. A su regreso al país
en noviembre de 1970 se reintegraría a sus clases del
Seminario Pontificio de la Ave,. Abraham Lincoln hasta 1973.
Al terminar , fue enviado a enseñar en el Colegio de
Belén en Miami (1973-1975). Entre julio de 1975 y julio
de 1976 se ocupó en un año sabático,
esta vez más completo y seguro, que planificó
con tiempo, y le llevó a París--, allí
trabajó directamente con el futuro Cardenal Henri de
Lubac--, y luego Toronto (Canadá), donde lo haría
con el P. Colin Maloney y Bernard Lonergan. Era una manera
de reintentar la elaboración de su tesis doctoral en
Teología, que había quedado trunca catorce años
atrás en L´Institute Catholique de París,
en parte debido ante todo a la limitación que le imponían
sus quebrantos, que asomaban ya en su época de magisterio.
A su regreso del sabático, ya mencionado, en julio
de 1976, y durante unos años serviría entre
otras cosas de vicario parroquial en San Francisco de Macorís,
residiendo primero en la Residencia San Ignacio (1976-1979),
para luego trabajar con base en el Centro Bellarmino de Santiago
(1979-1989). Sin embargo, en 1987 se reincorpora al Seminario
Pontificio como profesor de Liturgia y Patrología,
y dos años después se une a la Residencia Padre
Valle Llano, agregando a su trabajo docente la Universidad
Católica Santo Domingo. En aquella casa, cercana al
Seminario, permanecería hasta 1998, año en que
pasó a residir a esta casa, manteniendo su apostolado
y sobre todo sus horas de estudio y lectura, que pocas veces
abandonó.
Además de un buen número de artículos
en el desaparecido Suplemento Sabatino del Listín Diario
a partir de 1965, y varios trabajos en revistas de Chile y
Canadá, es autor de Mirarán al que traspasaron
(Santo Domingo, 1983), traducido en 1988 al portugués
y editado en Sao Paulo. Diálogo le dio cabida con frecuencia
a estudios sobre Pierre Teihard de Chardin y el Cardenal Henri
de Lubac, y en la década de los 80 y durante unos tres
años mantuvo la hoja informativa "Selecciones
del Centro Bellarmino".
En la "Disposición sobre la vida", que mencionaba
al principio, aparte de reconocer y alabar lo que la Compañía
de Jesús le ha regalado, quizás por un error,
añadía: "Sigo creyendo, con todo, que el
Espíritu Santo quiso hacer una de las suyas y me coló
por la puerta de la cocina, y ha seguido manteniéndome
dentro, a pesar de lo que ha merecido mi conducta, tal vez
para demostrar que la omnipotencia divina se manifiesta sobre
todo cuando perdona y tiene misericordia. Pero me ha costado
casi 47 años entender y aceptar que me metía
por la cocina para mantenerme en ella".
Ya todo eso terminó el 25 de marzo del 2005. Descanse
en Paz el P. Julio Roque de Escobar.