MATEO ANDRÉS MARTÍN, S.J.
(1921-2008)
Nació en Micieces de Ojeda (Palencia, España)
el 19 de noviembre de 1921. Estudió en el Seminario
Menor de Comillas (Santander), y el 14 de septiembre de 1940,
cumplidos los 19 años, ingresó en el noviciado
de la Compañía en Salamanca. Cuando estaba ya
en su segundo año, fue enviado al recién instalado
noviciado de la Viceprovincia de las Antillas en Cienfuegos
(Cuba).
Al terminar su noviciado, en 1942, en aquella misma casa
de Cienfuegos comenzó a dar clases a los novicios,
mientras seguía estudiando Humanidades y lenguas clásicas.
Cuando el noviciado-juniorado se trasladó a las alturas
de El Calvario (Habana), siguió su cometido como maestrillo
antes de tiempo.
En 1945 fue a la Universidad de Comillas, de donde había
salido cinco años antes, para estudiar Filosofía.
Y para la Teología no tuvo ni que mudarse: allí
mismo hizo sus cuatro años de Teología, ordenándose
sacerdote el 24 de julio de 1951. En 1952 haría su
tercera probación en Salamanca, la misma casa que lo
recibió doce años antes.
Terminado ese periodo de formación, hizo sus estudios
de doctorado en Filosofía en la Universidad Gregoriana
de Roma, y recién graduado empezó sus largos
años de magisterio en el Seminario Pontificio Santo
Tomás, en la antigua Ciudad Trujillo. Como era de esperar,
no se dedicó sólo a la Filosofía: fue
profesor de Psicología, Historia de la Filosofía
y Teodicea, por lo menos hasta 1957. Un breve paréntesis
supuso su envío al Seminario el Buen Pastor en la Habana
(Cuba), donde sólo estuvo cuatro años, hasta
el cierre de aquella institución en 1961. Allí
en La Habana hizo sus últimos votos el 3 de febrero
de 1958.
Fue enviado entonces al seminario San José de la Montaña
en El Salvador, durante tres años, y esta vez sí
enseñó sólo Filosofía. Terminado
aquel corto compromiso, regresa a Santo Tomás, ya en
Santo Domingo, donde ha cubierto casi 44 años de docencia.
Sin embargo, poco a poco, se va orientando a la Psicología,
que le sirvió además para producir obras. Fue
profesor de la Universidad Pedro Henríquez Ureña,
y empezó a ofrecer cursos extracurriculares de Psicología
Aplicada y Análisis Transaccional, abriendo además
una nueva oferta desde 1981: coloquios para maestros de Colegios
y escuelas del país sobre el ministerio de la enseñanza.
Sus 17 obras publicadas en el país a partir de 1977
abarcan entre otros los siguientes títulos: Matrimonio
Adulto (1977), Puedo ser otro
y feliz (1987), En las
raíces del sufrimiento humano (1987), El hombre en
busca de felicidad (Dos ediciones en 1991), El Hombre como
pensador (1992), Hacia la felicidad humana (1994), La felicidad
personal (1995), El dar que hace felices. Mensajes desde el
Seminario (2000), y La vida de cada día. Vívela
(2002). Entre los galardones que ha recibido se cuentan el
premio de la Academia Dominicana de la Lengua (15 abril 2004).
Su labor tenaz como escritor y docente era reflejo inseparable
de su competencia y aceptación. Por eso, la reconoció
con parecidas frases el P. Peter-Hans Kolvenbach el 25 de
octubre de 1989, al cumplir sus 50 años en la Compañía
de Jesús: "A través de esos dones concedidos
por Dios, Usted ha sabido encarnar un talante muy eficaz de
ser hombre y sacerdote para los demás, con el fin de
evangelizarnos y llevarnos a Cristo".
Murió en Manresa Loyola el 7 de junio de 2008.
Descanse en paz.