Bedoya
P. Marcial


 

MARCIAL BEDOYA RODRÍGUEZ (1911-2004)

El Padre Marcial Bedoya nació en Potes, un pueblo de Santander (España), el 11 de abril de 1911, y como cualquier niño de sus edad, estudió en la escuela de su pueblo, hasta que solicitó su ingreso en el Seminario de Comillas, también en Santander, y allí estudió Humanidades. Pero, el 7 de diciembre de 1927, cambió de rumbo e ingresó en el Noviciado de la Compañía en Salamanca (España). Su gusto por las letras humanas, como se decía de manera pomposa, como él siempre fue en su hablar, fue uno de los fundadores del curso extraordinario o de perfección que inauguró el P. Enrique Basabe en 1930. Por eso, después del Noviciado, sus años de Humanidades se prolongaron cuatro años (1929-1933), aunque el final tuvo que ser en el exilio de los jesuitas españoles en Marquain (Bélgica). También en Bélgica estudió sus tres años de Filosofía (1933-1936), y sin poder hacer la etapa de Magisterio, empezó inmediatamente a estudiar Teología, aunque la dividió en tres partes: los dos primeros años los hizo en Bélgica, el tercero en Durango (Vizcaya), y el cuarto en Oña (Burgos). El sacerdocio lo recibió en Durango el 15 de julio de 1939.

Su primer cargo a partir de 1940 fue el de profesor y ayudante del Maestro de Novicios en Salamanca, donde había ingresado trece años antes. En ese cargo estuvo sólo un curso, porque allí mismo haría la tercera probación y enseguida volvió a ser ayudante del Maestro de Novicios y profesor de Humanidades. Durante los dos años que permaneció allí, hizo la profesión solemne el 2 de febrero de 1945. Con un destino similar, cruza el Atlántico y pasa a formar parte del profesorado de la Casa de Formación de El Calvario (Habana), donde trabajaría un año como profesor y Ministro de Júniores.

Un nuevo cambio de rumbo, y vuelta a cruzar el Atlántico en sentido contrario: durante cuatro años en la Curia Generalicia sería secretario del Asistente de España (1946-1950). Y al terminar, regresa a la casa del Calvario, pero esta vez , además de profesor sería Rector de aquella casa (1951-1954). Un nuevo viaje, más corto esta vez, le trae a Santo Domingo como profesor y Director Espiritual del Seminario Pontificio, el de la Avenida Abraham Lincoln, pero sólo por dos años (1954-1956). De esa su primera estancia en el país es también su participación en un grupo social, que heredó del P. Manuel González Quevedo (la Sociedad Altagraciana de Jesús Obrero), además de mantener como campo de prueba de los seminaristas mayores la capilla de Mata Hambre, hoy parroquia Santa María Madre de Dios.

Estaría ausente del país unos ocho años. En ese tiempo fue rector del Colegio de Sagua la Grande (Cuba, Agosto 1956-Septiembre 1957), aunque en realidad era sólo el encargado de traspasárselo a los Misioneros de los Sagrados Corazones, y terminada esa misión, durante un año se ocupó de ser Espiritual de los alumnos del Colegio de Dolores en Santiago de Cuba (1957-1958), y luego, durante dos años sería secretario del Visitador Social, residiendo en Villa San José en el Vedado (Habana). Terminada esa misión, fue enviado un año al Seminario de Aibonito (Puerto Rico), de nuevo como profesor y Espiritual (1960-1961), y antes de volver al Caribe, será Espiritual y Secretario del Colegio Pío Latino Americano de Roma, sólo durante tres años (1961-1964).

Vuelve a Santo Domingo, aunque alternando con viajes a Miami, en su papel de Socio del P. Federico Arvesú, nuevo Viceprovincial de las Antillas, y en ese afán estará hasta 1968, cuando empieza a ser Vicario Cooperador de la parroquia de la Santísima Trinidad. A los cuatro años se le encarga de la nueva parroquia de Jesús Maestro, que se desmembró de la anterior, y a la que en sólo siete años (1972-1979), dotó de templo y casa curial. De entonces data también su primer contacto con el Movimiento Neo-Catecumenal, que extendería a su siguiente trabajo pastoral. De esos años es también su capellanía de la penitenciaría de La Victoria y su rango de primer teniente de la Policía Nacional, al que renunció en octubre de 1979 al salir de Jesús Maestro.

El que demostró que era buen administrador, seguiría en la labor parroquial, y por eso un mes antes de entregar Jesús Maestro a su sucesor, ya estaba nombrado Párroco de Dajabón, donde permanecería hasta 1992. Dotó a la parroquia de un dispensario en 1986, continuó y amplió su trabajo con el Camino Neo-Catecumenal, y al traspasar la parroquia a sus sucesores, se trasladó al Santo Cerro como ayudante del párroco hasta 1995, un año después de su entrega al clero de la Diócesis de La Vega. Los tres años siguientes los pasaría de nuevo en Dajabón como ayudante del nuevo párroco (1995-1998, y a partir de entonces, residió en Manresa-Loyola, manteniéndose activo hasta hace unas semanas, colaborando en su antigua parroquia de Jesús Maestro y ayudando a la dirección espiritual de los alumnos del Seminario Redemptoris Mater.

Descanse en Paz el P. Marcial Bedoya Rodríguez, pastor y consejero, hombre afable que huyó la alabanza, pero estuvo siempre dispuesto a prodigarla con creces.

 
Inicio
 
Compañía de Jesús - Provincia de las Antillas
Secciones de Camagüey, Cienfuegos, La Habana, Santiago de Cuba, Miami
Azua, Dajabón, La Vega, San Cristóbal, Santiago y Santo Domingo